Nombre:
__________________________________________Grado: ______ GUIA #4
- Fije un cronograma de
estudio, siguiendo un horario de estudio flexible pero que se realice con
disciplina. Cree las condiciones en casa para que el estudio pueda ser
efectivo.
- Verifique que su hijo
haga devolución oportuna de las guías (física o virtual).
- Si es posible haga un
acompañamiento de las actividades académicas.
- Comuníquese respetuosa y
oportunamente cuando tenga dificultades, a través del blog o correo
electrónico.
- Recuerde que, en el
tiempo prudente, recibirá respuesta.
- Hacer las actividades de
forma honesta y con responsabilidad
- La guía está centrada en el
trabajo activo del estudiante de forma tal que, a partir de distintas
recomendaciones, el pueda potenciar sus
aprendizajes, de acuerdo a las condiciones y necesidades del momento.
INICIAREMOS EL PROCESO DE APRENDIZAJE ACADÉMICO
Componente
biológico
ü
La
química y el funcionamiento del cuerpo humano
ü
Reacción
de los medicamentos en el cuerpo humano
- Realización
de guías:
Cada 15 días una guía, con dos temas y
con actividades para cada uno
Primera clase: Explicación de uno de los
temas y la actividad
Segunda clase: explicación del segundo
tema, de la actividad y socialización
- Se
trabajara con guías físicas y virtuales, por medio del blog y correo
electrónico.
Reacción
de los medicamentos en el cuerpo humano
Nos hacen sentir mejor, nos
quitan el dolor, nos suben el ánimo, nos salvan la vida. Pero, ¿cómo funcionan
los medicamentos?
Los medicamentos tienen una
gran variedad de mecanismos por los cuales pueden hacer su efecto (efecto
farmacológico), pero esos mecanismos, y lo más importante, el efecto que hacen,
dependerá de una variedad de factores que pueden determinar si es efectivo o
no.
Los principios activos de
los medicamentos poseen propiedades físicas y químicas que los hacen lo que
son, y dependiendo de éstas son vulnerables a ciertos factores ambientales y
hay que proteger a ese principio. Además las formas farmacéuticas logran un
buen efecto farmacológico, que después de todo es la razón de ser de los
medicamentos.
Las formas farmacéuticas de
los medicamentos:
Sabemos que existen las
pastillas, jarabes, ampollas, cremas, viales, suspensiones, supositorios,
emulsiones... cada una de estas presentaciones o formas farmacéuticas tienen
una clasificación (sólidos, líquidos, semisólidos), y podemos encontrar un
mismo principio activo (sustancia que ejerce la acción farmacológica) en más de
una forma farmacéutica. ¿Pero por qué tanta variedad?
Resulta que nuestro
organismo tiene muchas formas de absorber las sustancias, las cuales tienen
como destino la sangre (para ejercer lo que se llama efecto sistémico). Las
sustancias pueden llegar a la sangre a través de varias vías:
Oral: a través del tracto
gasto intestinal (tomando píldoras, líquidos, emulaciones, suspensiones, etc).
Cutánea: a través de la piel
(pomadas, linimentos, etc).
Rectal: a través del recto
(supositorios).
Vaginal: a través de la
vagina (óvulos).
Subcutánea: debajo de la
piel con jeringas y demás (ampollas, viales, etc).
Sublingual: debajo de la
lengua (tabletas).
Intravenosa: que al inyectar
el fármaco directamente en sangre el cuerpo no necesita absorberlo.
Inhalatoria: vía elegida
para la mayoría de los fármacos como broncodilatadores y antiinflamatorios
empleados en el tratamiento de enfermedades pulmonares obstructivas. La acción
rápida y directa con la menor dosis posible y menos efectos secundarios es su
principal ventaja. En contra, la dificultad que presenta para los pacientes la
técnica de administración, lo que repercute en la eficacia terapéutica.
Vamos a centrarnos en el
ejemplo de toma de los medicamentos más común, que sería tomarnos una pastilla:
La tableta, pastilla o
píldora es tragada con ayuda de algún líquido, baja por el esófago hacia el
estómago, en el estómago el medicamento puede o no disolverse, eso depende del
fin de este (hay pastillas que se disuelven en el estómago y hacen su acción
directamente ahí o puede que pase de largo sin disolverse y hacerlo luego en el
intestino).
El intestino es el órgano
que absorbe los nutrientes de las comidas y por lo tanto también puede absorber
fármacos
De ahí pasan a la sangre, ya
que el intestino está rodeado de una gran cantidad de vasos sanguíneos y una
vez en la sangre y como hacen los nutrientes de los alimentos, el principio
activo o fármaco se distribuye por todas las células del cuerpo. Una vez haga
su acción, el principio activo sigue circulando en la sangre hasta llegar al
hígado.
El hígado es el órgano que
se encarga de limpiar la sangre, esto se debe a que en el existen muchas
enzimas (proteínas activas que modifican las moléculas) que modifican la
estructura del principio activo para hacer que sea más hidrosoluble (más
soluble en agua) pero no solo de los fármacos, lo hace todo el tiempo con
muchas de las cosas que comemos o ingerimos y de esta forma poder excretarlo
por la orina. Aquellos principios activos que no se pueden volver más
hidrosolubles, son excretados por las heces.
Una vez en el principio
activo llega a la célula después de la absorción, el fármaco o principio activo
llegará a unas proteínas con formas peculiares llamadas “receptores” situados
en la membrana de la célula. Cada uno de estos tipos de receptores activará una
función en la célula. El fármaco es capaz de estimular los receptores para que
se activen o pueden hacer que estos queden bloqueados para que se detenga una
función de la célula.
Por todo esto es tan
importante que no te automediques y que acudas a tu médico cuando sientas los
primeros síntomas de que algo no va bien, ya que los medicamentos tienen una
actividad diferente en nuestro organismo y es muy importante seguir el
tratamiento específico de cada uno de ellos.
Distintos tipos de medicamentos
Los medicamentos actúan de formas diferentes. Algunos pueden curar
enfermedades matando o deteniendo el avance de los gérmenes invasores, como las
bacterias y los virus. Otros se utilizan para tratar el cáncer, matado las
células mientras se dividen o impidiendo que se sigan multiplicando. Algunos
medicamentos se limitan a aportar sustancias que faltan o a corregir unas
concentraciones excesivamente bajas de sustancias químicas naturales del
cuerpo, como las hormonas o las vitaminas. Y hay medicamentos que hasta pueden
afectar a partes del sistema nervioso que controlan procesos del cuerpo.
Casi todo el mundo ha tomado antibióticos alguna vez. Los antibióticos son un tipo de medicamento que lucha contra las infecciones bacterianas. Tu médico te puede recetar antibióticos para afecciones como la faringitis estreptocócica o las infecciones de oído. Los antibióticos funcionan matando las bacterias o bien impidiendo que se multipliquen para que el sistema inmunitario pueda combatir la infección.
A veces, una parte del cuerpo no puede fabricar una cantidad suficiente de una sustancia química. Y eso te puede hacer enfermar. Por ejemplo, una persona con una diabetes dependiente de la insulina tiene un páncreas que no puede fabricar una cantidad suficiente de insulina (una hormona que regula las concentraciones de glucosa en sangre). También hay gente que produce muy poca cantidad de la hormona tiroidea, que ayuda al cuerpo a utilizar la energía. En ambos casos, los médicos pueden recetar medicamentos para compensar esas deficiencias hormonales.
Algunos medicamentos tratan los síntomas, pero no pueden curar la enfermedad que los provoca. (Un síntoma es lo que sientes cuando estás enfermo, como la tos o las náuseas.) Por lo tanto, el hecho de tomar pastillas para la garganta te puede aliviar el dolor de garganta, pero no matará los molestos estreptococos que la han invadido.
Algunos medicamentos alivian el dolor. Si te haces una distensión muscular, es posible que tu médico te diga que tomes ibuprofeno o paracetamol. Estos medicamentos para aliviar el dolor, conocidos como analgésicos, no te eliminarán el origen del dolor y tu músculo seguirá estando distendido. Lo que harán es bloquear las vías nerviosas encargadas de trasmitir las señales de dolor desde la parte del cuerpo lesionada o irritada hasta el cerebro (en otras palabras, afectan a la forma en que el cerebro lee las señales de dolor) para que no te duela tanto mientras tu cuerpo se vaya recuperando.
Cuando la gente envejece, a veces desarrolla afecciones crónicas o de larga duración. Los medicamentos pueden ayudar a controlar algunas de estas afecciones, como la hipertensión arterial (tensión arterial alta) o el colesterol alto. Estos medicamentos no permiten curar la causa subyacente del problema, pero pueden ayudar a prevenir algunos de sus efectos nocivos sobre el cuerpo a lo largo del tiempo.
Entre los medicamentos más importantes, se encuentran las vacunas. Las vacunas impiden que la gente enferme en primer lugar, al inmunizarla, protegiendo a su cuerpo de algunas enfermedades infecciosas. Las vacunas suelen contener una cantidad reducida de un agente similar a un germen o gérmenes específicos que han sido modificados o matados previamente. Cuando se vacuna a una persona, se prepara al sistema inmunitario a "recordar" el germen para que pueda combatir este tipo de infección en el futuro.
La mayoría de las vacunas que permiten prevenir enfermedades como el sarampión, la tos ferina y la varicela, se administran en forma de inyección. A nadie le gusta que le pongan inyecciones. Pero las enfermedades que previenen pueden ser muy graves y causar síntomas que duran mucho más que la molestia puntual de un pinchazo. Para hacer la vida más fácil, ahora te puedes vacunar en las farmacias.
Modelos de distribución de los fármacos
De manera teórica se establecen tres modelos generales de distribución de los fármacos:
El modelo monocompartimental en el cual
el fármaco se distribuye de forma rápida y uniforme por todo el organismo como
si este estuviera formado por un único compartimento.
El modelo bicompartimental en el que los
fármacos que se administran por vía intravenosa, difunden con rapidez al
compartimento central y con más lentitud al compartimento periférico.
El modelo tricompartimental en el cual
los fármacos se unen a determinados tejidos y son liberados lentamente.
La mayoría de los fármacos se
distribuyen según el modelo bicompartimental. Los modelos de distribución,
ayudan a entender la velocidad de acción de los fármacos, así, cuando el efecto
se produce en el compartimento central hay un paralelismo entre la
concentración sanguínea y los efectos, sin embargo, cuando el efecto se produce
en el compartimento periférico hay una disociación entre las altas
concentraciones plasmáticas y las bajas tisulares que ocasiona que los efectos
sean más retardados.
ACTIVIDAD
1: HAGA UN RESUMEN DE
LA LECTURA MEDICAMENTOS FOTOACTIVADOS Y RESPONDA LAS PREGUNTAS QUE SE
ENCUENTRAN EN EL.
La
toma de medicamentos
Independientemente del tipo de
medicamento que te receten, siempre es importante actuar de una forma segura y
seguir algunas normas básicas:
-Si te encuentras peor después de tomar
un medicamento, informa a tu médico de inmediato.
-Comprueba por doble partida que
dispones del medicamento adecuado. Si compras el mismo medicamento varias
veces, comprueba que se trata del mismo medicamento todas las veces, fijándote
en su nombre, su forma, su color y su tamaño. Si dudas al respecto, asegúrate
de preguntárselo al farmacéutico.
-Lee bien el prospecto y sigue sus
indicaciones. Pregunta, si tienes alguna duda.
-Toma el medicamento exactamente como te
lo hayan recetado. Si las instrucciones te indican que tomes una pastilla
cuatro veces al día, no te tomes dos pastillas dos veces al día. No es lo
mismo.
-Pregunta si el medicamento tiende a
afectar las tareas cotidianas, como la conducción de vehículos o la
concentración en los estudios.
-No tomes más cantidad del medicamento
de la que te hayan recetado. No te hará curarte ni encontrarte mejor más
deprisa. De hecho, una sobredosis de muchos medicamentos puede hacer que te
encuentres muy mal.
-Sigue siempre las instrucciones que te
dé tu médico o farmacéutico. Por ejemplo, es posible que te diga que te tomes
el medicamento con alimentos para reducir el malestar estomacal que te podría
provocar, o bien que te lo tomes con el estómago vacío para que los alimentos
no interfieran en la absorción del medicamento por parte del cuerpo.
-No compartas nunca un medicamento que
te hayan recetado a ti con otra persona, incluso aunque creas que a la otra
persona le pasa lo mismo que a ti. Los medicamentos actuales son muy
complicados y sus dosis se deben rectar específicamente para cada persona,
teniendo en cuenta sus necesidades. Tomar dosis más bajas o más altas de lo
necesario puede ser nocivo. -Además, el cuerpo de otra persona puede reaccionar
de forma diferente a un medicamento que te han recetado a ti (por ejemplo, si
la persona es alérgica a uno de los componentes del medicamento).
-Si ya te estás medicando, pero quieres
tomar otro medicamento de venta sin receta médica, pregúntaselo antes al
farmacéutico. Podría haber interacciones entre medicamentos.
-Informa siempre a tu médico o
farmacéutico si estás tomando otro medicamento o suplemento elaborado con
plantas medicinales para saber si podría haber alguna interacción entre sus
componentes.
-Asegúrate de informar a tu médico si
estás o podrías estar embarazada. Algunos medicamentos pueden ser nocivos para
el bebé. Además, dile al médico o al farmaceuta si estás amamantando a tu bebé
ya que algunos medicamentos pueden provocar problemas en el amamantamiento.
-Recuerda que el hecho de beber alcohol
puede empeorar de forma considerable los efectos secundarios de muchos
medicamentos.
-Aunque te vuelvas a encontrar mal por
algo que crees que es lo mismo que lo que te ocurrió en otra ocasión, no
decidas por ti mismo qué es lo que te pasa ni tomes los restos de un medicamento
antiguo. Si tomas ese medicamento para una enfermedad distinta, lo más probable
es que no funcione y, además, podría ser peligroso para tu salud. Habla antes
con tu médico.
-Cuando te receten antibióticos, tómalos
durante el ciclo completo de tratamiento, incluso aunque empieces a encontrarte
mejor; así eliminarás a todos los gérmenes y la infección no se reactivará.
-De ser posible, conserva el medicamento
en su envase original.
-No utilices medicamentos caducados,
sobre todo si se trata de medicamentos de venta con receta médica.
-Los medicamentos no se deben guardar en
el baño porque el calor y la humedad pueden repercutir en su eficacia. La
mayoría de los medicamentos se deben guardar en lugares secos, a temperatura
ambiente y alejados de la luz solar. Algunos de ellos se deben guardar en la
nevera. Si no estás seguro, pregúntaselo a tu médico o farmacéutico.
-Asegúrate de guardar todos tus
medicamentos en un lugar seguro, fuera del alcance de tus hermanos pequeños y
de tus mascotas.
-Si tienes alguna alergia, asegúrate de
informar a tu médico o farmacéutico antes de empezar a tomar un medicamento
nuevo.
-Si te sale una erupción en la piel,
tienes picores o problemas para respirar después de empezar a tomar un
medicamento nuevo, díselo a tus padres de inmediato. Tener dificultades para
respirar, desarrollar ampollas por el cuerpo y/o tener una repentina
inflamación en la lengua, los labios, la cara u otras partes del cuerpo pueden
ser signos de una reacción alérgica grave: pide ayuda médica urgente de
inmediato.
ACTIVIDAD
2:
RESPONDA COMO SE CLASIFICAN LAS DROGAS
SEGÚN SUS EFECTOS, Y SEGÚN SU USO.
ACTIVIDAD
3: REALICE UNA
HISTORIETA CON LA LECTURA “ ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE UNA TRISTE HISTORIA” EN
HOJAS DE BLOCK BIEN CREATIVA Y COLORIDA.
FECHA DE ENTREGA UNICA: 20
DE MARZO EN HOJAS SE ENTREGA EN LA CLASE, DEBIDAMENTE MARCADO.




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